“Termina el orgullo y comienza la igualdad”

Por: Belén Mendoza/ @mmendozabelen-latinodeportes

Miles de personas concurren a los cementerios  a visitar a sus seres queridos que dejaron de existir. Noviembre, es el mes,  donde los camposantos de distintas partes del país son visitados.

Los fieles difuntos,  celebrados el  02 de noviembre de cada año, es época en que familias van a las tumbas de  sus seres amados. Orar, llorar, cantarles, llevar flores, rendirles tributos, prenderles  velas e incluso llevar algún alimento para degustar frente al sepulcro, es la costumbre de cada año.

Una de las costumbres que no se ha dejado de lado es la tradicional Colada Morada, para esto  Katia Toala, quien expende este producto a la entrada del cementerio de Jipijapa  explica que para realizarla utiliza, hoja de naranjo, canela, yerba luisa, clavo de olor y pimienta dulce, que la denomina la base para elaborar esta exquisitez, mientras que para darle color, detalló que se necesita   de mora, harina morada, frutas picadas como: uvas, piña, frutillas, y aclaró que la elaboración depende de cada cual.

Para el proceso de elaboración de esta, son aproximadamente dos horas, calculó Toala. Evaluó que los precios de la colada, van desde los  0,75  centavos los vasos, y las tarrinas $2,00.

Lo que también se ofertan  son las velas,  Lucia Chuéz , quien se encuentra desde el día domingo vendiendo este producto,  explicó “ estoy vendiendo,    ayer  estuvo mejor , parece que hoy está bajo  por el sol”, Chuéz espera que en la noche se venda más,  indicó que tiene precios cómodos que van desde los 0,50, 075 centavos y un dólar.

“El feriado  son dos días, el 1 y 2,  pero el año pasado estuvo mejor la venta”, recordó  ella.

Celeste López,  quien expende flores, especificó que los precios van desde un dólar, y  según el ramo que el cliente pida el precio va variando. “Comparado para otros años, este año ha estado mejor la venta”, consideró  López. Calculó que cerca de 800  ramos  venden al día.DSC02680

Alexandra Mera,  quien por vez  primer, ha  ido  a  vender agua, contó que,  si  mañana hay movimiento saldrá y sino hasta hoy. Contabilizó que 144 botellas de agua,   habían comprado hasta el momentos quienes pasaban por el lugar.

Alrededor del camposanto de Jipijapa hay  un sinnúmero de puesto de diferentes productos, tales como de: flores de distintos precios y modelos, velas, mangos, comidas, aguas, jugos, colada morada, otros.

Cantarles a los muertos en sus tumbas, es algo que no se ha dejado a un lado, canciones como: porque te fuiste padre mío, te recordaremos, cuando era niña, son algunas de las que se escuchan.

José Luis Alvarado, quien se dedica a pintar tumbas y cruces, contabilizó que  hace unos diez años se dedica a  esta labor.

“La crucitas, tienen un precio de  dos dolores, la más grande 10 dólares”, precisó Alvarado.

“Está bajo, no ha sido como en años anteriores, porque decían que solo iban a dejar pintar hasta el viernes y la gente se adelantó a  pintar”,  reveló.

Para Alvarado el año pasado estuvo mejor la demanda de pintar las tumbas,  y calculó que hasta el medio día había pintado un aproximado de 8 a 6.

Reiteró que más se gasta  en la pintura de esmalte,  y que de allí los materiales son  baratos. “Hasta las 6 aproximadamente pinto, y durante el día  voy gritando,  ‘pinto cruces’,  ‘pinto letras’, y un total de 25 a 30  de estas pinto al día”, ultimó.

Juan Cevallos ciudadano del cantón, quien se encontraba velando a su papá,  indicó que es un hábito ir  todos los años,  además dice que ha visto bastante afluencia de gente,  “al año está bien que vengan a visitar a su familiares”,   insistió Cevallos.

Los policías también hacen  presencia, para el resguardo de la ciudadanía, en la entrada y alrededores.  Los comedores tantos del centro de la ciudad, como los cercano al cementerio, cubren la gran demanda de fieles que van a visitar a su seres queridos.

En las noches hay gran multitud, debido a que las personas en el día se dedicaban a trabajar,  para en la noche ir con  tranquilidad.

En las terminales  también  hay  gran número de personas cercana al cantón, y de distintos lugares, que vienen a oral por las almas de los fallecidos, así mismo hay  la concurrencia de personas que van a otros lugares, con el fin de demostrar que los seres que dejaron este mundo, existen en los corazones de cada uno de ellos.